Estacione el automóvil, en el estacionamiento de la escuela, no fue necesario mucho esfuerzo, para notar, que los pensamientos que llegaban hasta a mi, eran del hombre que se hallaba a mi derecha, era un idiota, se sentía el centro del mundo.
Eso hubiera pasado desapercibido, pero de pronto escuche otro de sus pensamientos antes de poder bloquearle
-¿Qué cree esa estúpida? No puedo esperarla toda la vida... Eiseth, si no sales, me largo
Eiseth, había dicho el nombre, y junto a ese nombre venia su imagen, podría haberle causado algún tipo de paro respiratorio o algo así, pero muy por el contrario, mientras decidía cual seria el mejor castigo, me vi rodeado por adolescentes, que observaban mi automóvil y a mi, oía sus pensamientos en mi cabeza, pensamientos absurdos, puro interés, puro ego...
Sentí de pronto el toque gentil de la mente de Eiseth, la alegría fue instantánea, alegría que pronto cambie a desesperación cuando recordé el estado en que me encontraba y al estúpido novio que la esperaba.
Ella quería hablar con su “novio” pero eso no estaba siquiera dentro de las posibilidades, podía predecir, que pasaría si Eiseth le decía algo, decidí que de cualquier forma, seria mejor si el estuviera muy ocupado por mucho tiempo, y así fue, una sola orden de buscar algo, nunca le dije que tenia que encontrar, solo que tenia que buscar algo, estaría así tanto tiempo como yo quisiera, el suficiente como para que dejara de ser un estorbo.
Cuando por fin Eiseth se acerco a mi, el solo hecho de tenerla cerca, desencadeno el hambre, la bestia rugió, empezaba a dudar de que tan fuertes eran las cadenas, por un momento agradecí que estuviéramos en un lugar publico y fuera imposible que le hiciera daño, porque de lo contrario, no hubiera respondido.
Roxana me caía bien, todas sus ideas, eran bastante claras, era leal, en su mente se leía claramente que le gustaba, pero también podía notar como se alegraba de que, alguien como yo me hubiera fijado en su mejor amiga, pude notar que detrás de esa imagen de chica play, había una niña tan sincera y tan tímida, con tantos deseos de ser querida, por lo que pensaba y no por como se veía, en eso envidiaba a Eiseth, para ella todo era tan fácil como aceptar que supuestamente no era bonita, y jamás se acercaban a ella con dobles intenciones, si llegaban a hacerlo, ella se protegía instantáneamente, pero Roxana no podía.
Ambas subieron al automóvil, Eiseth en la parte trasera junto a su amiga, estaba protegiéndose, estaba nerviosa, respete la barrera, yo también estaba mal, me asustaba un poco la forma en que perdía el control cuando la tocaba.
REUNIÓN DE TODOS LOS VAMPIROS
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Gracias por el ultimo obsequio... estaré eternamente agradecido.
melómano
Hace 11 años


princesita, cada que te leo me percato... eiseth eres tu indudablemente, espero que tu andree de carne y hueso aparesca pronto
ResponderEliminarmikhael